Ibiza conserva una cueva santuario erigida en honor de la diosa Tanit,
a quien los fenicios profesaban gran adoración. Es la Cova des
Culleram (Cueva des Culleram), situada en el municipio de Sant Joan de
Labritja, en el noreste de Ibiza. Tiene su mirador a doscientos metros
sobre el nivel del mar, y ofrece una espectacular panorámica con
la isla de Tagomago de fondo.
Al parecer, la Cova des Culleram se utilizó como santuario de
la diosa Tanit durante los siglos IV y III a. C., como dan fe centenares
de estatuas votivas aparecidas en la cueva. La mayoría eran de
terracota, con rasgos similares al arte religioso de egipcios y griegos.
La Cueva des Culleram fue descubierta en 1907 por el arqueólogo
Carles Roman. A partir de entonces se realizaron varias excavaciones que
permitieron rescatar diversas piezas arqueológicas, muchas de las
cuales pueden verse actualmente en el Museo de Arqueología de Ibiza.
En 1969 las investigaciones fueron detenidas debido a las dificultades
de acceso al interior.
Pese a ello, el culto a la diosa Tanit fue recuperado por la colonia
de hippies que poblaron la isla en los años sesenta y
setenta. La Cova des Culleram se convirtió entonces en todo un
símbolo.
En el año 2000, el Consell Insular de Ibiza, que en 1998 había
adquirido la cueva, decidió emprender las obras de rehabilitación.
Actualmente, la cueva está abierta al público y puede visitarse
de forma gratuita.