El recinto amurallado de la ciudad de Eivissa, tradicionalmente llamado
Dalt Vila, fue fortificado por Felipe II para proteger la ciudad de
ataques de Otomanos y piratas.
El recinto amurallado de Dalt Vila tiene
cinco puertas de entrada. La puerta principal, situada frente al barrio
marinero de la Marina, nos recibe tras subir una pendiente y pasar un
puente levadizo, lo que se denomina Portal de ses Taules flanqueado por
dos estatuas romanas.
Atravesando esta puerta, entramos al Patio de Armas y, desde aquí,
se accede a la Plaça de Vila, centro vital del barrio y punto de
partida para subir hacia los baluartes.
Desde los baluartes se tiene una maravillosa vista sobre la bahía,
ses Salines e incluso la isla de Formentera. Recomendamos subir hasta
la plaza de la catedral desde donde se divisa la cúpula de la iglesia
de Santo Domingo (s.XVI). También aquí encuentramos el Museo
Arqueológico de Ibiza que posee muchas piezas importantes de la época
en que Cartago dominaba el Mediterráneo.
Junto al Museo Arqueológico encontramos el Puig des Molins, la
necrópolis más grande y mejor conservada de la cultura fenicio-púnica,
con más de 3.000 tumbas. Es la mejor colección de restos
púnicos del mundo.
El recinto fortificado de la ciudad de Ibiza fue declarado en 1999
Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Esta declaración también
incluyó la necrópolis del Puig des Molins, el poblado fenicio
de sa Caleta y las praderas de posidonia del Parque Natural de ses
Salines.